Avance del capítulo 704 de ‘La Promesa’ (lunes, 27 de octubre): una propuesta inesperada y un secreto que lo cambia todo
El capítulo del lunes 27 de octubre de La Promesa promete emociones fuertes y giros que dejarán a los espectadores sin aliento.
Leocadia, decidida a asegurar el futuro de su hija, le ofrece a Beltrán una dote generosa si acepta casarse con Ángela. El joven abogado, sorprendido, duda entre su corazón y la conveniencia del acuerdo. Sin embargo, la propuesta es tan tentadora que podría marcar un antes y un después en la trama.
“No todos los días se presenta una oportunidad así, Beltrán”, le dice Leocadia con tono calculado, dejando claro que no hay gesto sin intención.
Mientras tanto, Ángela sigue atrapada entre la presión de su madre y sus verdaderos sentimientos. Aunque intenta mostrarse más amable con Beltrán, lo hace movida por el consejo de Curro, quien la anima a mantener la calma y no perder el control. Pero lo que Curro no sabe es que su prima está más rota de lo que aparenta.
Ángela se sincera con Curro y Alonso
La tensión emocional de Ángela llega a su punto máximo cuando decide abrirse ante Curro y Alonso, confesando lo difícil que ha sido soportar la situación con Lorenzo.
“Ya no sé quién soy ni qué esperan de mí”, llega a decirle, dejando ver su vulnerabilidad. Curro, incapaz de verla sufrir, se debate entre respetar su decisión o enfrentarse a Leocadia por ella.
El público verá cómo esa conversación se convierte en uno de los momentos más intensos del episodio, revelando la conexión que los une… y lo mucho que ambos están dispuestos a arriesgar.
Martina y Jacobo: una cena que termina en desastre
En otro punto de la casa, Martina intenta recomponer su relación con Jacobo preparando una cena íntima. Su intención es clara: recuperar la complicidad que tenían antes de los recientes desencuentros. Pero el intento termina en fracaso absoluto.
Jacobo se muestra distante, casi gélido, y la cena que debía ser romántica se convierte en un intercambio de silencios y reproches.
“Ya no somos los mismos, Martina”, le espeta Jacobo antes de levantarse de la mesa, dejando a la joven con lágrimas en los ojos.
Esta escena marca un punto de inflexión en su relación, que parece resquebrajarse sin posibilidad de vuelta atrás.
El servicio se divide por Enora
En los pasillos del servicio, Simona y Candela logran lo imposible: hacer que Toño empiece a reconsiderar su postura hacia Enora.
Ambas cocineras, con su habitual sabiduría y sentido común, le hacen entender que todos merecen una segunda oportunidad.
Sin embargo, Manuel sigue sin confiar en la joven. Después de la traición sufrida, se niega rotundamente a dejarla regresar. “El que miente una vez, lo hará siempre”, sentencia, dejando claro que su decisión no cambiará tan fácilmente.
Aun así, el ambiente en el servicio empieza a suavizarse, mostrando que no todo está perdido para Enora… aunque el camino de redención será largo.
Petra, al borde del abismo
Mientras tanto, Petra se enfrenta a uno de sus momentos más duros desde su regreso. Aún convaleciente tras su enfermedad, no consigue ponerse al día con sus responsabilidades.
Pía, compasiva, intenta interceder por ella ante Cristóbal, pidiendo que le den algo más de tiempo. Pero el mayordomo, siguiendo órdenes directas de Leocadia, le comunica fríamente que no podrá seguir en su puesto.
Petra, desconcertada, no acepta la decisión y promete demostrar que aún es capaz de cumplir con su trabajo. Sin embargo, sabe que su lugar en La Promesa pende de un hilo muy fino.
María Fernández y Samuel, entre la esperanza y la incertidumbre
Después de su emotiva confesión, María Fernández y Samuel retoman el diálogo. Aunque él sigue en shock tras enterarse del embarazo, poco a poco empieza a reaccionar y mostrar comprensión.
Pía se convierte en el punto de apoyo de la joven doncella, alentándola a pensar con calma antes de tomar cualquier decisión definitiva.
“No hay decisiones fáciles cuando el corazón está en juego”, le aconseja Pía, en una de las frases más sentidas del capítulo.
El misterio de la carta
Pero el gran giro de la jornada llega en los últimos minutos del episodio.
Leocadia recibe una noticia inesperada del barón de Valladares: la confirmación de que Catalina nunca llegó a enviar la carta a Adriano.
El impacto es inmediato. Si Catalina no lo hizo, ¿quién envió la carta en su nombre?
La revelación deja a Leocadia helada, consciente de que alguien dentro de la casa conoce su mayor secreto y está dispuesto a usarlo en su contra.
El misterio vuelve a envolver los pasillos de La Promesa, prometiendo un martes de infarto en Luján… aunque antes, el lunes dejará a todos los espectadores con el corazón en vilo.







