¡La sierra está afilada y el dinero sobre la mesa! La Matanza de Texas, una de las franquicias más icónicas del cine de terror, se encuentra en el centro de una guerra millonaria por sus derechos, con Sony y A24 como protagonistas de un combate que bien podría formar parte de la saga.
Leatherface está en juego (y hay mucho en juego)
Tras el final del acuerdo con Legendary Pictures —productores del reboot de 2022 para Netflix—, el personaje de Leatherface y todo su universo han quedado en manos de Exurbia Films, la compañía de Kim Henkel, coguionista del filme original de 1974. Y ahora, Exurbia ha abierto la puerta a la licitación.
El precio del horror: 3 millones de dólares. Esa es la cifra que Exurbia exige para cerrar un nuevo contrato por los derechos totales. Pero la batalla va más allá del dinero: Sony quiere comprar la franquicia de forma definitiva, mientras que A24 prefiere un acuerdo temporal que le permita jugar con el personaje, sin arrancárselo de las manos a sus creadores.
¿Qué propone cada estudio?
- Sony Pictures está dispuesto a todo. Su plan es claro: adquirir la propiedad completa de La Matanza de Texas, sin restricciones ni supervisión, para relanzar la saga con múltiples proyectos simultáneos. En plena fiebre por el terror taquillero (gracias a Smile, The Boogeyman, Terrifier 3…), el estudio quiere su propia máquina de hacer sangre (y dinero).
- A24, en cambio, apuesta por una visión más “de autor”. Su propuesta incluye una serie de televisión ya en desarrollo, con el actor Glen Powell (de Top Gun: Maverick) en la mira, dirigida por J.T. Mollner y producida por Roy Lee (It). Si el proyecto no prospera, Lee tiene una carta bajo la manga: una película alternativa para Netflix. Además, A24 busca preservar el espíritu original de la franquicia, con supervisión de Exurbia y un enfoque más íntimo, terrorífico y humano.
¿Quién más quiere meter mano?
La puja no termina ahí. El atractivo de Leatherface ha desatado el interés de otros grandes nombres del cine y la televisión:
- Neon y Osgood Perkins (director de Longlegs)
- Monkeypaw Productions, la compañía de Jordan Peele
- Taylor Sheridan, el cerebro detrás de Yellowstone
Cada uno ha presentado su propia visión de la saga: desde películas de terror psicológico hasta relecturas sociales ambientadas en el sur de EE. UU. El resultado es una pelea de pitches con mucho talento detrás… y muchas motosierras en el aire.
¿Qué está en juego?
Mucho más que nostalgia. La Matanza de Texas ha generado más de 250 millones de dólares entre taquilla, videojuegos y productos derivados. Con nueve películas a sus espaldas (algunas mejores que otras, seamos sinceros), la franquicia todavía tiene gasolina —y vísceras— para rato. Y en plena era dorada del horror, el personaje de Leatherface es un diamante (ensangrentado) por pulir.
¿El terror se va a Hollywood o se queda en Texas?
Si gana Sony, podríamos ver una reinvención comercial al estilo Evil Dead Rise o Halloween Kills, pensada para romper taquilla sin miramientos. Si gana A24, tal vez tengamos una serie perturbadora y de culto, que respete las raíces texanas del personaje y le dé una nueva capa de profundidad.
Por ahora, Leatherface espera en silencio, con su sierra en la mano… y un contrato millonario colgando de su gancho de carnicero.
Lo que está claro es que al menos uno de los dos quedarán como el final de la película de 2022:
