Mariló Montero gana MasterChef Celebrity 10
La décima edición de MasterChef Celebrity llegó a su fin este lunes 17 de noviembre con un desenlace que ha dejado a España con el corazón en un puño. Tras más de dos meses de competición feroz, lágrimas, risas y platos que han oscilado entre lo sublime y lo desastroso, Mariló Montero se coronó como la gran vencedora, superando en un duelo final de infarto al exfutbolista Miguel Torres.
A sus 59 años, la periodista y presentadora demostró que la edad es solo un número cuando hay pasión, determinación y un hambre insaciable por aprender. Su victoria no solo representa un triunfo personal, sino el reconocimiento a una trayectoria de superación constante que la vio evolucionar de concursante insegura a chef con personalidad propia.
Un duelo final de altísima tensión
La gran final de MasterChef Celebrity 10 enfrentó a cuatro titanes de los fogones: Mariló Montero, Miguel Torres, Juanjo Bona y Torito. Cuatro personalidades completamente diferentes que llegaron a la recta final con todo el derecho del mundo, tras doce semanas intensas que pusieron a prueba no solo sus habilidades culinarias, sino también su resistencia física y mental.
El primer reto no fue para corazones débiles. Los finalistas tuvieron que seguir al chef Virgilio Martínez, nada menos que el cocinero peruano al frente del restaurante Central de Lima, considerado el número 1 del mundo en 2023 según la prestigiosa lista ‘The World’s 50 Best Restaurants’. La prueba consistía en reproducir uno de sus platos de alta cocina en tiempo real, sin preguntas ni pausas.
Un desafío que despertó dudas hasta en los más seguros. Torito, conocido por su desparpajo y humor, mostró visibles signos de nerviosismo. Juanjo Bona, el joven cantante de Operación Triunfo 2023, demostró técnica pero le faltó confianza en momentos clave. Mientras tanto, Mariló y Miguel mantuvieron la cabeza fría, ejecutando cada paso con la precisión de cirujanos.

Este primer reto determinó quién conseguiría la primera chaquetilla de duelista, y Mariló Montero se la llevó con un trabajo impecable que hizo que Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera asintieran con satisfacción desde el primer bocado.
El homenaje a Martín Berasategui que quebró a Juanjo
La segunda prueba llevó a los tres finalistas restantes (Juanjo, Miguel y Torito) hasta el Palacio Miramar de San Sebastián, donde se realizó la última prueba de exteriores de la edición. Un escenario de ensueño para un homenaje al chef con más estrellas Michelin de España: Martín Berasategui.

Aquí la presión alcanzó niveles estratosféricos. Los concursantes debían crear platos dignos del legendario chef vasco, y el peso de la responsabilidad acabó pasando factura. Juanjo Bona, agotado física y emocionalmente, rompió a llorar ante las cámaras, confesando que el cansancio acumulado le estaba superando.
Fue uno de los momentos más humanos y desgarradores de toda la edición. Ver al joven de 21 años, que había llegado tan lejos con tanto esfuerzo, quebrarse justo antes del sprint final, recordó a todos que estos famosos son, ante todo, personas sometidas a una presión extrema.
A pesar de su vulnerabilidad momentánea, Juanjo se rehízo y presentó dos platos sólidos. Pero no fue suficiente. Miguel Torres conquistó la segunda chaquetilla de duelista, clavando uno de sus platos y fallando solo en la estética del segundo. El exnovio de Paula Echevarría demostró que su paso por el fútbol profesional le había enseñado a manejar la presión de los grandes momentos.
Juanjo quedó tercero y Torito, el showman menorquín que había conquistado corazones con su humor y espontaneidad, terminó cuarto. Ambos se despidieron con la cabeza alta, sabiendo que llegar a una final de MasterChef Celebrity ya es en sí mismo un triunfo.
El duelo definitivo: Mariló vs Miguel
Y llegó el momento cumbre. Mariló Montero y Miguel Torres, dos perfiles absolutamente opuestos, se enfrentaron en el último cocinado de la temporada. Ella, una periodista de 59 años con una larga trayectoria televisiva. Él, un exfutbolista de 39 años reconvertido en estrella de reality shows.
Antes de empezar, ambos recibieron el apoyo de sus familias y compañeros de edición, que llegaron a las cocinas para arroparlos en ese momento definitorio. Las lágrimas, los abrazos y las palabras de ánimo convirtieron el plató en un hervidero de emociones que traspasaba la pantalla.
El reto era claro pero brutal en su simplicidad: diseñar un menú libre completo (entrante, plato principal y postre) que demostrara todo lo aprendido durante la competición. Un menú que debía contar una historia, mostrar técnica y, sobre todo, tener alma.
Los platos de Mariló: un homenaje a los suyos
La presentadora decidió que su menú sería un tributo emocional a las personas más importantes de su vida. No buscó impresionar con técnicas imposibles o presentaciones vanguardistas. En su lugar, apostó por la honestidad culinaria y la conexión emocional.
Su plato principal fue un Wellington «ortodoxo y complejo» que homenajeaba a sus hijos. Un clásico de la alta cocina ejecutado con una perfección que arrancó elogios del jurado. «Punto perfecto», «salsa muy rica», «un plato de restaurante, de altísima cocina», sentenciaron los jueces mientras degustaban cada bocado con expresiones de genuino deleite.
El postre nació de las noches compartidas con sus hijos, esos momentos íntimos que solo una madre conoce. El resultado fue calificado de «rico, sabroso, bello, fresco», con el jurado destacando su «mucha personalidad» y su originalidad. Mariló había logrado lo más difícil: cocinar con el corazón sin perder la cabeza.
Los platos de Miguel: cuando la técnica falla en el último segundo
Miguel Torres apostó por un menú igualmente cargado de significado personal. Su plato principal se inspiró en su etapa como deportista de élite, buscando capturar en un plato la disciplina, el esfuerzo y la pasión que definen el deporte profesional.
El resultado fue un trabajo «rico, moderno, de autor, con personalidad» que también recibió un 10 del jurado. Miguel había demostrado que podía competir de tú a tú con cualquiera cuando se trataba de creatividad y ejecución.
Su postre, inspirado en el cariño a su familia, era técnicamente complejo y visualmente espectacular. Pero entonces ocurrió lo impensable: el postre se desmontó justo al presentarlo. Un fallo técnico en el momento más inoportuno, ese tipo de errores que destrozan sueños en los últimos metros de la carrera.
Los jueces, conscientes de lo cruel que puede ser la cocina, restaron importancia al accidente visual y se centraron en lo que realmente importaba: el sabor. «Un postre complejo», «muy rico», dijeron. Pero todos sabíamos que ese detalle podía marcar la diferencia.
El veredicto: Mariló Montero, campeona de España
Tras una deliberación que se hizo eterna, Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera, junto al chef invitado Oriol Castro (del restaurante barcelonés Disfrutar, con tres estrellas Michelin), pronunciaron el nombre que cambiaría una vida: Mariló Montero.
La presentadora estalló en lágrimas. Miguel la abrazó con deportividad, demostrando la clase que lo caracteriza. El plató se convirtió en una fiesta de abrazos, gritos y aplausos. Mariló había ganado contra todo pronóstico, contra las estadísticas, contra aquellos que la infravaloraron al principio.
Con este triunfo, la periodista se lleva el trofeo de MasterChef Celebrity 10 y 75.000 euros que donará a la ONG de su elección. Además, tanto ella como Miguel disfrutarán de un curso de cocina de fin de semana en la Facultad de Ciencias Gastronómicas del Basque Culinary Center de San Sebastián.
Una edición histórica que rompe récords… y audiencias
MasterChef Celebrity 10 ha sido una montaña rusa en todos los sentidos. La edición arrancó con nombres potentes: Rosa Benito, Alejo Sauras, Charo Reina, José Manuel Parada, y una mezcla de personalidades que prometían espectáculo y lo cumplieron con creces.
Durante las primeras semanas, el programa lideró sin competencia el prime time de los lunes, arrasando en audiencia y conquistando las redes sociales cada semana con momentos virales, dramas en los fogones y enfrentamientos épicos.
Pero entonces llegó La isla de las tentaciones 9 a Telecinco, y el dominio absoluto de MasterChef se vio amenazado. Las dos últimas emisiones tuvieron que competir contra el reality más explosivo de la televisión española, lo que provocó que esta décima edición Celebrity sea la menos vista de su historia.
Eso no significa que fuera un fracaso. Seguimos hablando de un programa que mantuvo el interés de millones de espectadores durante más de dos meses, que generó conversación constante y que demostró que el formato sigue siendo uno de los más sólidos de la televisión española.
El legado de Mariló: nunca es tarde para reinventarse
La victoria de Mariló Montero trasciende lo culinario. Es un mensaje poderoso para todos aquellos que piensan que después de los 50 ya no hay tiempo para nuevos desafíos. Ella llegó a MasterChef sin pretensiones de estrella, reconociendo abiertamente sus limitaciones, y semana tras semana fue creciendo, aprendiendo, mejorando.
Hubo momentos de duda. Hubo platos desastrosos que casi la mandan a casa. Pero nunca se rindió. Cada crítica la convirtió en aprendizaje. Cada error, en motivación para hacerlo mejor la próxima vez.
Su estilo en la cocina refleja su personalidad: honesto, cercano, sin artificios innecesarios. No intentó ser quien no era. No pretendió dominar técnicas de vanguardia en tres meses. En su lugar, perfeccionó lo que sabía hacer, añadió complejidad con inteligencia y, sobre todo, cocinó con autenticidad.
¿Qué viene ahora?
Con MasterChef Celebrity 10 cerrado, TVE ya ha confirmado que MasterChef 14 está en marcha. El casting para la decimocuarta edición con anónimos ya está abierto, y las grabaciones arrancarán durante el primer trimestre de 2026 para su emisión en primavera.
Antes, en enero de 2026, llegará Top Chef: Dulces y Famosos, cuyas grabaciones comenzaron este mismo noviembre. El apetito televisivo por los formatos culinarios parece insaciable, y mientras la fórmula siga funcionando, seguiremos viendo a famosos y anónimos batirse en duelo entre fogones.
Para Mariló, esta victoria abre puertas. ¿Un programa de cocina propio? ¿Colaboraciones gastronómicas? ¿Un libro de recetas? Las posibilidades son infinitas para quien acaba de demostrar que puede conquistar un territorio completamente nuevo con 59 años.
¿Esperabas que Mariló ganara? ¿O eras más del equipo Miguel Torres? Déjanos en los comentarios qué te pareció esta final y si crees que la ganadora fue justa. Y ahora, a esperar a la próxima edición para volver a sufrir, reír y emocionarnos con los fogones más famosos de España.







