“El día que Mario Casas vio la muerte de cerca: ‘Grité porque el ascensor se iba a caer’”
El actor español Mario Casas, uno de los intérpretes más carismáticos y queridos del panorama nacional, visitó Late Xou con Marc Giró para presentar su nueva película La cena, dirigida por Manuel Gómez Pereira y participada por RTVE. Lo que prometía ser una noche de humor, acabó con una revelación impactante: una avalancha de fans estuvo a punto de costarle la vida.
Durante la entrevista, Casas habló de su brillante momento profesional. Con La cena, demuestra una vez más que no hay género que se le resista: drama, acción, comedia… o todos a la vez. “Estoy feliz, en un punto de mi carrera donde disfruto de cada proyecto”, aseguró, con una sonrisa tranquila. Pero ese tono se rompió cuando el presentador le recordó un episodio del pasado que todavía lo pone a temblar.

“Empezaron a entrar y el ascensor bajó de golpe”
En un momento de la charla, Marc Giró le preguntó al actor por un incidente ocurrido hace años en Chile. La expresión de Mario cambió al instante. Lo que vino después dejó al público helado:
“Fue uno de los momentos más aterradores de mi vida”, confesó Casas.
“Estaba en el ascensor de un hotel, y antes de que se cerraran las puertas, más de cien personas intentaron entrar de golpe. El ascensor bajó de repente y pensé: ‘¡Se va a caer!’”.
Según relató el actor, todo ocurrió durante una promoción en Santiago de Chile, cuando su popularidad estaba en su punto más alto gracias a películas como Tres metros sobre el cielo y Tengo ganas de ti. Decenas de seguidoras esperaban a su salida del hotel, pero el entusiasmo se desbordó. En cuestión de segundos, el ascensor se vio sobrecargado y a punto del colapso.
“Empecé a gritarles que salieran, que nos íbamos a matar. Fue un momento de auténtico pánico”, recordó.
“Sentí que no tenía control de nada, solo quería que salieran antes de que se viniera abajo.”
Un amor incondicional que a veces se desborda
Mario Casas siempre ha sido consciente del cariño del público. Desde su debut en Los hombres de Paco hasta convertirse en uno de los rostros más taquilleros del cine español, ha cultivado una base de fans leales y apasionadas. Sin embargo, esa devoción también ha tenido un lado oscuro.
“Una vez estaba en un baño público, y el hombre del lado me pidió una foto… mientras estaba meando”, contó entre risas.
“En ese momento me dio vergüenza, pero ahora lo recuerdo con humor.”
El público del programa estalló en carcajadas, y Giró no pudo evitar bromear con el incidente: “Bueno, al menos tienes seguidores… muy cercanos”. A pesar de los momentos incómodos, el actor reconoció que se siente agradecido por la atención y el cariño que le han mostrado durante toda su carrera.
De ídolo adolescente a actor respetado
Lejos de quedarse en la imagen del galán de los 2000, Mario Casas ha demostrado una evolución impresionante. Su papel en No matarás le valió el Premio Goya al Mejor Actor en 2021, y desde entonces ha encadenado proyectos exigentes, tanto en cine como en televisión.
Con La cena, vuelve a apostar por algo diferente: una comedia ambientada en plena posguerra, en la que un grupo de cocineros republicanos debe preparar un banquete para Franco mientras planea una fuga.
“Es una historia con humor, pero también con fondo. Habla de dignidad, de cómo el arte de cocinar puede ser resistencia”, explicó Mario.
La película, que mezcla comedia, sátira y crítica histórica, ha sido aplaudida por la crítica y refuerza la versatilidad del actor, que sigue explorando nuevos registros.
Un duelo inesperado en el plató

La entrevista no se limitó a las anécdotas. Giró, siempre dispuesto a romper la rutina, propuso un duelo de boxeo en directo. Mario aceptó encantado y, con guantes incluidos, ambos se enfrentaron en una pelea improvisada llena de risas, sudor y buena química.
El resultado fue lo de menos: el público en plató y los espectadores desde casa disfrutaron de un momento televisivo espontáneo y divertido. “Me he quedado sin aire, pero me lo he pasado en grande”, bromeó Casas al terminar.
Un actor que no olvida lo que importa
Más allá de los sustos y los éxitos, Mario Casas dejó claro que sigue siendo el mismo chico que comenzó en televisión hace casi dos décadas. Humilde, trabajador y agradecido, reconoció que todavía se sorprende con el cariño del público.
“Me debo a la gente. Si hoy puedo seguir trabajando en lo que amo, es gracias a ellos”, concluyó.
El susto del ascensor quedó atrás, pero el recuerdo de aquel día le acompañará siempre como una advertencia: la fama puede ser tan vertiginosa como un ascensor a punto de caer.







