Black Phone 2: Crítica, Análisis y Final Explicado del Regreso Sobrenatural del Grabber
Scott Derrickson regresa cuatro años después con Black Phone 2, una secuela que transforma radicalmente la fórmula de terror claustrofóbico de la película original en algo más ambicioso y sobrenatural. Estrenada el 17 de octubre de 2025, esta producción de Universal y Blumhouse ha recaudado hasta la fecha más de 104 millones de dólares a nivel mundial, consolidándose como uno de los éxitos del terror de la temporada.
Con Ethan Hawke retomando su papel más siniestro, Mason Thames y Madeleine McGraw como protagonistas, y la incorporación de Demián Bichir al elenco, la secuela abandona el sótano opresivo para adentrarse en paisajes nevados y pesadillas oníricas que recuerdan inevitablemente a Freddy Krueger.
Argumento: Del Sótano a las Pesadillas
La película arranca en octubre de 1982, cuatro años después de que Finney Blake (Mason Thames) matara al Grabber y se convirtiera en el único superviviente del asesino enmascarado. Ahora con 17 años, Finney lucha por adaptarse a una vida normal mientras lidia con el trauma de su cautiverio.
Su hermana Gwen (Madeleine McGraw), de 15 años, comienza a experimentar visiones perturbadoras a través de sus habilidades psíquicas heredadas. En sus sueños, ve tres niños siendo acechados en el Campamento Alpine Lake en 1957, y recibe llamadas del icónico teléfono negro, esta vez de su madre fallecida, Hope, quien tuvo sueños similares.
Decidida a resolver el misterio y acabar con el tormento de su hermano, Gwen convence a Finney y a su amigo Ernesto (Miguel Cazarez Mora, hermano del fallecido Robin de la primera película) para viajar al campamento cristiano juvenil donde su madre trabajó de adolescente. Una vez allí, una fuerte tormenta de nieve los atrapa junto al supervisor del campamento Armando (Demián Bichir), su sobrina Mustang y otros empleados.
Lo que descubren cambiará todo lo que creían saber sobre el Grabber y su propia familia.

El Cambio de Tono: De Thriller a Terror Sobrenatural
La decisión más audaz de Derrickson es transformar completamente el género. Mientras que la primera película era un thriller de supervivencia con leves elementos sobrenaturales, Black Phone 2 abraza plenamente lo sobrenatural y se convierte en una historia de fantasmas con el Grabber operando como un espíritu vengativo similar a Freddy Krueger.
El cambio de escenario es igualmente radical. Adiós al claustrofóbico sótano urbano; hola a los paisajes abiertos, nevados y casi oníricos del campamento de montaña. La fotografía mezcla texturas de película casera de los 80 con pesadillas digitales, creando una estética visual hipnótica que algunos críticos han comparado favorablemente con Sinister.
Esta transformación ha dividido opiniones. Los fans de la tensión psicológica de la original pueden sentirse decepcionados por el giro hacia el terror sobrenatural más explícito. Pero quienes aprecian las películas de Pesadilla en Elm Street encontrarán aquí una revisión interesante del concepto de asesino que ataca a través de los sueños.

Lo Que Funciona: Actuaciones y Dirección Visual
Madeleine McGraw como protagonista
Si la primera película pertenecía a Finney, esta es indiscutiblemente la historia de Gwen. McGraw demuestra un talento notable, llevando el peso emocional de la película sobre sus hombros mientras su personaje aprende a controlar sus poderes psíquicos y enfrentarse al Grabber en el reino de los sueños.
Su arco de personaje es satisfactorio: pasa de ser la hermana pequeña que tiene visiones incontrolables a convertirse en una guerrera psíquica capaz de batallar contra fuerzas sobrenaturales. McGraw transmite tanto vulnerabilidad como determinación, haciendo creíble cada etapa de su evolución.
Ethan Hawke elevando el terror
Hawke regresa como el Grabber, ahora transformado en un espíritu vengativo más poderoso que nunca. Según el actor y el director, después de morir, el Grabber fue al infierno, lo que eliminó todo excepto las partes más horribles de su alma, amplificándolas.
La película adopta la idea dantesca del infierno como un lugar de frío extremo (el noveno círculo de la Divina Comedia), lo que justifica visualmente el escenario nevado y la estética gélida que permea toda la secuela.
Derrickson en territorio conocido
El director demuestra dominio del lenguaje visual del terror, creando secuencias oníricas bellamente filmadas que difuminan la línea entre sueño y realidad. Las escenas donde Gwen viaja psíquicamente al pasado están ejecutadas con una elegancia visual que recuerda a sus mejores trabajos en Sinister.
Lo Que Falla: Ritmo y Estructura
Dos horas que se sienten largas
Con 128 minutos de duración, Black Phone 2 sufre problemas de ritmo. El segundo acto se arrastra con subtramas que no terminan de desarrollarse completamente, como el personaje de Ernesto, cuya presencia parece más obligatoria que orgánica a la narrativa.
Decisiones de guion cuestionables
Una de las críticas más frecuentes es que la película introduce conflictos que luego resuelve de forma apresurada. Hay una escena particularmente mencionada donde el padre, hijo e hija tienen una pausa larga para discutir sobre abandonar el campamento en medio de una situación de vida o muerte, rompiendo toda credibilidad.
Además, la película toma prestados elementos de Pesadilla en Elm Street de forma tan evidente que algunos críticos lo consideran más homenaje que innovación.
El Final Explicado: Secretos Familiares y Venganza Helada
La gran revelación de Black Phone 2 recontextualiza completamente la primera película. Resulta que el Grabber, cuyo verdadero nombre era «Wild Bill» Hickok, trabajó como ayudante en el Campamento Alpine Lake donde la madre de Finney y Gwen también era consejera.
En 1957, el Grabber cometió sus primeros tres asesinatos: tres niños del campamento cuyos cuerpos escondió bajo el hielo del lago. Hope, la madre de los protagonistas, descubrió la verdad gracias a sus propias habilidades psíquicas. Pero antes de que pudiera denunciarlo, el Grabber la asesinó años después, haciéndolo parecer un suicidio.
Desde el más allá, el Grabber ha mantenido su poder alimentándose del miedo de los espíritus atrapados de sus tres primeras víctimas bajo el lago. Esto le permite manifestarse como un espíritu vengativo especialmente potente cerca del campamento.
El Clímax: Batalla en el Hielo
El grupo deduce que deben recuperar los cuerpos de los tres niños del lago helado para debilitar el poder del Grabber. En una secuencia visualmente impactante, mientras buscan bajo el hielo, Gwen es arrastrada a un sueño donde el Grabber la ataca simultáneamente en el plano onírico.
Lo que sigue es una batalla en dos frentes: Finney, su padre Terrence (Jeremy Davies) y los demás luchan físicamente contra manifestaciones del Grabber en el mundo real, mientras Gwen lo enfrenta en el reino de los sueños, descubriendo que ella también posee poder sobrenatural en ese espacio liminal.

Finalmente, Gwen localiza los cuerpos bajo el hielo. Una vez recuperados y sus espíritus liberados, el poder del Grabber se desvanece. Los espíritus de los tres niños ayudan a Finney y Gwen a darle una paliza final al asesino antes de arrastrarlo bajo las aguas heladas del lago.
El Epílogo: Esperanza Desde el Más Allá
Al día siguiente, antes de irse del campamento, Gwen recibe una última llamada en el teléfono negro. Esta vez es su madre, Hope, llamando desde el cielo. Le dice a Gwen lo orgullosa que está de ella y le aconseja ver sus poderes psíquicos como una bendición, no una maldición. También transmite un mensaje de Robin para Finney.
Es un momento de cierre emocional que contrasta con el tono oscuro de todo lo anterior, ofreciendo finalmente algo de paz a los hermanos Blake.

Recepción: Dividida Pero Rentable
Black Phone 2 ha recibido críticas mixtas. En IMDb mantiene un 6.3 sobre 10, considerablemente más bajo que el 7.0 de la original. Los críticos profesionales le han dado alrededor de 3 sobre 5 estrellas, reconociendo su ambición visual pero señalando problemas de guion y estructura.
FilmAffinity resume bien el consenso: «No es una gran secuela, sobre todo porque su guion, con una mecánica muy rígida, no está a la altura del trabajo de dirección de Derrickson. Pero tiene ideas y soluciones visuales estimulantes».
Comercialmente, sin embargo, es un éxito rotundo. Debutó con 42 millones de dólares globales (27.3 millones en Estados Unidos), superando ligeramente el estreno de la primera película. Con un presupuesto de apenas 30 millones, ya es rentable. Hasta la fecha de este artículo, lleva recaudado más de 120 millones de dólares mundiales, con México destacando como el segundo mercado más importante con 9.8 millones.
Una Curiosidad: Sin Muertes en Presente
Black Phone 2 hace algo casi único en el género slasher: no tiene ningún asesinato en el tiempo presente. Todas las muertes ocurren en flashbacks. El Grabber, a pesar de su amenaza constante, no logra matar a ninguno de los protagonistas actuales.
Es una decisión audaz que algunos consideran refrescante y otros anticlimática, pero demuestra que Derrickson estaba más interesado en explorar el trauma y la sanación que en acumular un body count.
¿Vale la Pena Verla?
Black Phone 2 es una secuela imperfecta que toma riesgos significativos. Transforma radicalmente el tono y el género de la original, lo cual funcionará mejor o peor dependiendo de tus expectativas.
Recomendada si: Disfrutaste la primera película y quieres ver qué pasó después, te gustan las películas tipo Pesadilla en Elm Street, aprecias el terror atmosférico sobre el gore, o valoras las actuaciones sólidas y la dirección visual ambiciosa.
Evítala si: Esperabas más de lo mismo que la original, te frustran los problemas de ritmo, o prefieres el terror psicológico sobre lo sobrenatural explícito.
En definitiva, Black Phone 2 confirma que el terror sigue siendo la salvación de la taquilla en 2025, aunque su ejecución no alcance la maestría contenida de su predecesora.







