Las Escenas Post Créditos de «Los Cuatro Fantásticos» Explicadas
ALERTA DE SPOILER: Este artículo trata sobre los puntos clave de la trama de «Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos», actualmente en cines. Incluye el final y escenas posteriores a los créditos.
Vale, ya vimos Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos, y todos salimos del cine con una sola cosa en la cabeza: ¿qué demonios va a pasar con el hijo de Reed y Sue? Desde el minuto uno, el embarazo de Sue Storm (Vanessa Kirby) es el eje emocional y narrativo de toda la historia. Reed Richards (Pedro Pascal), como buen genio obsesionado con todo, no tarda en hacerle pruebas hasta al ADN del embrión. ¿Resultado? Todo bien… hasta que Galactus entra en escena.
Franklin Richards, el bebé con poder cósmico (¡y ni ha aprendido a hablar!)
El gran giro: Galactus (sí, ese monstruo devorador de mundos que parece salido de una pesadilla cósmica y está interpretado por Ralph Ineson) revela que el hijo de Reed y Sue tiene el poder cósmico. ¿Traducción? Básicamente, el bebé Franklin podría ser el ser más poderoso del universo… y eso no pinta bien cuando tienes un villano que quiere convertir la Tierra en su aperitivo.
Los Cuatro Fantásticos, con Johnny Storm (Joseph Quinn) y Ben Grimm (Ebon Moss-Bachrach) incluidos, hacen lo que pueden para proteger al bebé… y al planeta. Pero es Sue quien se lleva el momento más épico (y trágico): empuja a Galactus a un agujero de teletransportación y muere en el intento. ¿Fin? Nope. Porque el bebé Franklin, en una escena sacada de Stranger Things con superpoderes, resucita a su madre con un simple toque de su mano y una mirada de estrella galáctica. Así de loco.

¿Demasiado poder para un niño?
En los cómics, el poder cósmico de Franklin Richards es como tener un botón de “reset” del universo. Puede hacer de todo: cambiar el tiempo, la realidad, el espacio… Y claro, eso es un problemón narrativo. ¿Cómo mantienes el drama si un personaje puede arreglar todo en dos segundos?
Por eso, los cómics le han bajado el poder más de una vez, ya sea por decisión del propio Reed o por causas externas. Pero hay algo que no cambia: el morbo de tener a un niño con más poder que Thanos con el Guantelete del Infinito. No solo lo vuelve impredecible, también lo convierte en el objetivo número uno de todos los villanos galácticos.
Escena mid-credits: ¿Doctor Doom juega a ser niñera?
Saltamos cuatro años al futuro en la primera escena postcréditos. Sue y Franklin están en casa, leyéndole “La oruga muy hambrienta”. Entonces Sue va a por otro libro (Dato curioso: el libro favorito de Franklin es El origen de las especies. Nivel friki: dios nivel cósmico). Pero el momento tierno se termina cuando Sue escucha algo raro y activa su campo de fuerza.
Ahí lo vemos: un tipo con capa verde, máscara plateada, arrodillado frente a Franklin. Aunque no lo dice, todos sabemos quién es: el Doctor Doom. Sí, Robert Downey Jr. lo interpreta (¡boom!) y sí, ya apareció en Vengadores: Día del Juicio Final. Esta escena deja claro que Doom no solo está de vuelta, sino que está detrás del niño más poderoso del multiverso.
Tierra-828, Tierra-616 y la locura multiversal
Por si fuera poco, la película nos deja caer que los Cuatro Fantásticos pertenecen a la Tierra-828, y su nave aparece en Tierra-616 durante la postcréditos de Thunderbolts. ¿Qué significa esto? Que Doomsday va a saltar entre universos, líneas temporales y realidades como si fueran estaciones de metro.
Y Franklin, por supuesto, es la clave de todo. Lo curioso es que, de momento, solo lo hemos visto como un adorable niño cósmico, pero si los cómics nos enseñan algo es que veremos una versión futura suya… y probablemente sea tan poderosa como peligrosa.
¿Demasiado corazón para una saga de ciencia ficción?
La Saga del Multiverso no ha pegado tan fuerte como la del Infinito, eso está claro. Pero aquí Marvel parece estar tirando por otro lado: en vez de solo ofrecer amenazas cósmicas abstractas, nos dan una historia de familia. Reed, Sue, Franklin… un bebé en peligro, una madre que muere (y revive), y un padre dispuesto a todo. Eso, con todos los multiversos en juego, le da al UCM una dosis de emoción que estábamos echando de menos.
Y sí, puede que Doomsday no tenga diez años de pelis detrás como Infinity War, pero tiene algo que emociona más que cualquier gema: un niño al que todos quieren controlar y una familia que no lo va a permitir.
Segunda escena postcréditos: un guiño directo a los fans de siempre
La última escena, justo al final de los créditos, no muestra batallas ni viajes en el tiempo. En su lugar, aparece una cita de Jack Kirby, el legendario cocreador de los Cuatro Fantásticos (y no, no es pariente de Vanessa Kirby, por si te lo preguntabas). La frase: “Si miras a mis personajes, me encontrarás”. Junto a ella, la fecha de nacimiento de Kirby: 28 de agosto de 1917, que además coincide con la fecha simbólica en el universo de Tierra-828.
Para rematar, se escuchan los créditos de la serie animada Los Cuatro Fantásticos dentro del propio universo. Un homenaje nostálgico, sobrio y muy merecido al hombre que lo empezó todo.







