EL REENCUENTRO, un melodrama sobre segundas oportunidades

RESEÑA
Foto por: CDI Films

Martin Provost regresa a las pantallas con la historia de dos mujeres cuyo reencuentro vuelca sus expectativas de vida.

Proyectada fuera de competencia en la Berlinale 2017, El reencuentro (Sage Femme, 2018) es un drama francés dirigido por Martin Provost, protagonizado por las leyendas de la industria francesa Catherine Deneuve y Catherine Frot, enfocada en la relación de dos mujeres que se  reencuentran después de 30 años y reavivan una relación madre-hija.

Reseña relacionada: MATRIMONIO X ACCIDENTE, una comedia de fórmula que funciona

Claire (Frot), una entregada y estimada partera en sus cuarenta, recibe noticias de Beatrice (Deneuve), una mujer despreocupada que fue la pareja de su padre y que desapareció de un momento a otro: después de 30 años de no saber nada de la otra, y con la revelación del suicidio del padre de Calire tras la partida de Beatrice, ambas mujeres ven renacer el lazo madre-hija que quedó interrumpido hace tiempo, así como aclaran algunas incógnitas y aprenden a ceder ante la vida y sus ooportunidades.

Escena de El reencuentro con medium shot a ambas protagonistas en una habitaciónFoto: Indie Cinema Magazine

Sin duda alguna, el mayor acierto de El reencuentro no confiere ni a su argumento ni a su puesta en escena, sino al talento de sus dos grandes protagonistas y la vibra que expresan desde el primer momento: ya sea en sus escenas en solitario, o cuando coinciden en el cuadro, tanto Frot como Deneuve demuestran que su legado en la industria fílmica francesa no se menciona en vano, alternando emociones tan contrarias como complementarias, así como dejando en evidencia el gradual desarrollo de sus personajes.

Por otra parte, es labor del propio Provost brindar una historia a grandes rasgos simple, pero que se sirve de diversos elementos narrativos álgidos para consolidar una película que habla tanto de redención como de goce y autodescubrimiento. De igual manera, la atmósfera ordinaria pero melancólica nacida de la fusión entre la estética de Yves Cape y la orquestación de Grégoire Hetzel, apoya la intención del director y hace que la cinta pase de un drama cotidiano-familiar, a uno de trascendencia filosófica.

Sin embargo, el mismo legado de Provost contrarresta el impacto de El reencuentro, pues se expone frágil a partir de la segunda mitad al desaprovechar espacios narrativos que podrían haber alimentado el argumento central y no solo volverlo sugerente.

¿Por qué verla?

La más reciente producción del aclamado Martin Provost puede sentirse ciertamente moralista y optimista, sin embargo, expresa ambas posturas de manera tan dosificada, que en lugar de aburrir al público, genera con él una empatía auténtica.

¿Por qué no verla?

Por otro lado, Provost no deja de recurrir a un estilo rígido que se evidencia con una propuesta atractiva pero inflexible, que si bien es del gusto de sus seguidores, lo limita de explotar una serie de subtramas y elementos artísticos que toman lugar a lo largo de la historia.

Este sitio utiliza cookies para ayudarnos a mejorar tu experiencia cada vez que lo visites. Al continuar navegando en él estarás aceptando su uso. Podrás deshabilitarlas accediendo a la configuración de tu navegador.