La buena esposa

RESEÑA
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Glenn Close y Jonathan Pryce entran en la piel de un matrimonio de adultos mayores que enfrenta su mayor crisis precisamente cuando él, un afamado intelectual, recibe el Nobel de Literatura.

Por Carlos Ochoa @Charles_Ryder

Corazón Films

“No hay nada más peligroso que un escritor ofendido”, le comenta suavemente Joan (Glenn Close), la protagonista de La buena esposa (The Wife, 2018), a su marido Joe (Jonathan Pryce) una vez que este despacha con hartazgo y altanería a un insistente periodista que busca entrevistarlo y escribir su biografía mientras vuelan rumbo a Estocolmo. Es quizá el momento más irónico y revelador de este discreto y a la vez potente drama sobre la crisis matrimonial de una pareja septuagenaria cuyo punto de quiebre se desata cuando Joe es anunciado como el nuevo ganador del Premio Nobel de Literatura gracias a una prestigiosa carrera como novelista. Aunque la noticia es un obvio e inmediato motivo de alegría para la consolidada pareja y sus hijos, es también el origen de una intensiva retrospección hacia el pasado que inicia como una serie de incomodidades atribuidas a la conmoción ocasionada por el premio y se desdobla como un maremoto de frustraciones, rencores y sueños rotos que amenazan con traer a la luz un secreto celosamente guardado entre Joan y Joe y destruir todo lo que han construido.

Corazón Films

Adaptada a partir de la novela homónima escrita por Meg Wolitzer, La buena esposa, utiliza su digerible premisa para ejecutar un minucioso, acertado e íntimo estudio sobre las dinámicas de un matrimonio longevo, las nociones de responsabilidad y deber maritales, y el sacrificio de los ideales personales que adquiere una resonancia aún mayor al contextualizarlo con la discusión actual en cuestión de equidad de género, acoso sexual y discriminación que aún persiste en gran parte de nuestra sociedad. A su vez, el director sueco Björn Runge logra exprimirle a sus actores protagónicos dos cátedras de actuación con personalidades opuestas que brillan cada vez que se baten en duelo: Close, contenida y sutil, exuda magistralmente todo el cansancio, la tristeza y la serenidad de una mujer que se ha visto obligada a permanecer callada en las sombras a consecuencia del momento social en que le tocó vivir y que, a pesar de todo, está dispuesta a mantener su dignidad y a no dejarse llevar por la victimización que le genera su esposo. Por su parte, Pryce dota a Joe de una afectada insensibilidad juguetona que él parece justificar como producto de la edad, pero que no es más que el resultado de las inseguridades y la inmadurez que carga desde su juventud, combinadas con un falso empoderamiento por el simple hecho de ser hombre y nada más.

Si a lo anterior le agregamos una banda sonora dramática, pero bien dosificada, y una cinematografía de interiores que destaca la posición y el movimiento de su elenco, así como la creciente sensación opresiva que se apodera de sus personajes conforme nos acercamos a un anticlimático desenlace, el resultado es uno de los dramas mejor planteados del año y que, a pesar de presumir un halo de misterio fácil de resolver, presentar un guion con varios baches en forma de flashbacks y un par de actuaciones acartonadas, representa una oportunidad excelente para mantener la conversación sobre género y sociedad en la mesa.

 

La buena esposa

The Wife, Reino Unido, 2017

Dirigida por Björn Runge (Mouth To Mouth)

Escrita por Jane Anderson

Con: Glenn Close, Jonathan Pryce, Logan Lerman, Christian Slater

Duración: 100 minutos

 

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