Escape Room: Sin salida

RESEÑA
Foto por: Sony Pictures México

Un thriller psicológico trillado, aburrido y destinado al olvido.

Por Iván Romero / @Chivancillo

Poniéndonos en contexto, un cuarto de escape —o escape room— es un reto físico y mental que consiste en encerrar a un grupo de jugadores con la finalidad de hacerlos solucionar acertijos, enigmas o rompecabezas, pertenecientes a una narrativa específica y ejecutados en distintos escenarios, y que al resolverlos avancen a otra prueba con mayor complejidad y así consecutivamente hasta que uno gane. La peculiaridad de esta actividad es que, desde su creación en Japón en 2007, se ha expandido a un gran número de países y se ha vuelto muy popular entre algunos jóvenes.

Hollywood no se podía quedar atrás y toma como pretexto esta actividad para contarnos la historia de seis extraños que se encuentran encerrados en un laberinto lleno de cuartos, de los cuales tendrán que usar su astucia para salir vivos. Es decir, en Escape Room: Sin salida (Escape Room) nada que no hayamos visto anteriormente.

Sony Pictures México

Entrando un poco al baúl de los recuerdos, la anterior premisa nos hace remontarnos a 1997, fecha de estreno de la película canadiense El cubo (The Cube) dirigida por Vincenzo Natali, cuya trama era la misma, con la única diferencia que aquí despertaban en un lugar sin tener conocimiento de cómo fue que llegaron ahí (en el filme del 2019 los personajes van por voluntad propia). Tampoco podemos olvidar a esos dos hombres de negocios que se encuentran en un baño sin saber porque están ahí y que tienen que pasar una serie de pruebas para sobrevivir en Juego Macabro (Saw), de James Wan. Aunque ambas películas son consideradas de culto, no descubrieron el hilo negro, como suele decirse.

Entonces, por lo que uno iría a ver este tipo de cintas es porque espera, por lo menos, encontrar algo muy entretenido e ingenioso, ¿Qué tan difícil puede ser? Pues en Escape Room, el resultado es negativo, porque los que no pasaron la prueba fueron sus creadores.

Los primeros minutos parecen vislumbrar que nos vamos a encontrar con un sinfín de creatividad en cada de uno de los cuartos y vamos a padecer, junto con los personajes del filme, cada uno de los retos de sobrevivencia presentados. Pero, pasada la primera media hora, todo se vuelve aburrido, los guionistas creen que son muy inteligentes y que el espectador va a estar sorprendido en cada momento, pero el montaje es tan ramplón y los diálogos son de una pobreza infinita, que la única empatía que sientes con los personajes es la desesperación, pero porque el filme acabe.

Sony Pictures México

Del  elenco podemos decir poco, prácticamente son desconocidos, salvo Deborah Ann Woll (a quien hemos visto en True Blood, Daredevil), que es la única que muestra un registro histriónico. Los demás se notan falsos, forzados, y con unas ganas tremendas de entrar a una serie de pruebas, pero de actuación.

Escape Room no es un buen thriller, no es una buena película, es un producto de consumo mal hecho y patético. Una cinta directa al olvido, ni más ni menos.

Escape Room: Sin salida
Escape Room
Estados Unidos, 2019
Dir. Adam Robitel
Con: Taylor Russell, Deborah Ann Woll, Logan Miller, Tyler Labine
Estreno en México: 8 de febrero, 2019

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