Set visit: Veinteañera, divorciada y fantástica

NOTA
Foto por: Eduardo Islas

Visitamos el set de la comedia Veinteañera, divorciada y fantástica, protagonizada por Paulina Goto, Vadhir Derbez, Paco Rueda, Jesús Zavala y Ela Velden.

Por Fabiola Santiago / @FabSantiago_

El set es un torbellino de preparativos. Se prueban las luces, una decena de personas camina de un lado a otro moviendo cables, conectando y desconectando, preparando con meticulosidad hasta los agitadores de esta fiesta con temática cubana en un sótano. Entre la gente, el movimiento y la iluminación, el calor aumenta y, sin embargo, el director Noé Santillán-López luce despreocupado a la hora de hablar con los actores.

-Tú quieres seguir la fiesta, pero no hay con quién, porque ellos están en otras cosas. Tú intentas animarte…- le indica primero a Paco Rueda (“Turrón”) y luego a Claudio Roca (Santi).

-Como intentando engañarme…-responde el segundo, mientras Vadhir Derbez (Juanpa) escucha la conversación.

Fotografía: Eduardo Islas

En esta escena, en la que se representa un viaje frustrado de despedida de soltero, se concentra el mood del rodaje de Veinteañera, divorciada y fantástica, en el que el director apuesta por escuchar al equipo y hacer un trabajo colaborativo y ameno, acorde a la película que están realizando.

En este spin off de Treintona, soltera y fantástica, los protagonistas son una década más jóvenes, aunque están encerrados en un modo de vida propio de la clase social acomodada en la que han crecido, mismo que les dicta seguir como objetivo el matrimonio. Cuando la pareja formada por Regina (Paulina Goto) y Juanpa se desintegra, este microcosmos tapatío colapsa, como lo vemos en otra escena del set en la que un grupo de extras los miran con sorpresa y desaprobación. Sin embargo, sus aspiraciones e inquietudes se mueven. En ese camino, Regina y Juanpa (y sus respectivos amigos) descubrirán lo que realmente quieren de sus vidas.

“Me encanta porque realmente ha habido tantas escenas tan buenas para improvisar y jugar y echar un poquito de desmadre, que salen cosas bien bonitas. Noé se ha pasado de buena onda en ese sentido y está muy abierto a que podamos traer cosas a la mesa. Obviamente si hay algo que no les late, nos lo dirán y no pasa nada y seguimos proponiendo. Justo así no se queda en que uno llega, cumple y se va, sino que haces el personaje y crece mucho más. Una experiencia que te puedo contar es que ayer nos tocó grabar con Jesús Zavala, e improvisamos y nos jodimos tanto que todos terminamos riéndonos. Estás con compañeros actores que saben hacia dónde irse tanto con la comedia como con la escena, que tienen muy buenos filtros y eso hace que puedas jugar libremente y siga fluyendo”, compartió Vadhir Derbez mientras lo caracterizaban.

Fotografía: Eduardo Islas

Ejemplo de ello es la escena que grabó Paco Rueda (Después de Lucía, Sopladora de hojas), sentado a la orilla de una alberca, con la cámara a escasos centímetros de él para simular una videollamada.

-Me necesitan, ¿verdad? Voy para allá. Déjame echar la guacareada de siempre y voy para allá- dice en el ensayo. Después de un par de intentos, llega a él una idea y sugiere: -Dejo el celular y me aviento.

“¡Preparen toallas!”, responde la producción.

Con más énfasis, la toma y el diálogo se repiten, y el actor se zambulle en el agua.

“Sí está fría”, comenta al salir. Todo el equipo ríe y aplaude. Corte a comer.

“Me involucro a jugar el juego en serio y sin miedo a lo que vaya a pasar, es mi teoría laboral. Me gustó mucho este personaje, aparte de que tenía muchas ganas de trabajar con Beto y con Chepo (los productores José Alberto López y José Manuel Flandes), estaba muy emocionado de trabajar con el director, con Vadhir y Claudio y creo que los tres hacemos un trío interesante como amigos. Estoy haciendo esta peli porque tiene verdad. Tiene una idea de que la gente que se casa joven se divorcia joven y de eso trata, de decidir cuál es tu camino y lo que tienes que vivir”, dijo el actor Paco Rueda, con el cabello aún húmedo después de su escena.

Fotografía: Eduardo Islas

Para el director, no es nueva esta dinámica de compañerismo, pues es la esencia de sus películas anteriores (Una última y nos vamos, Purasangre, Ni tú ni yo). Ahora el reto es reflejar no solo eso, sino también la energía femenina, que en esta cinta la aportan Regina, Tábata (Natalia Téllez) y Lorenza (Ela Velden), quien comentó que la rebelión ante lo tradicional hace a sus personajes descubrir otro mundo. “Cuando descubren que no necesitas casarte, ni un hombre para ser feliz, evolucionan y cambian. Estoy muy contenta de trabajar en esta película porque tiene temas muy femeninos, sobre todo para adolescentes y chavitas de 20 que todavía piensan que la meta de vida es conocer a alguien. Esta película habla de olvidarse de esos estereotipos y comprometernos a querernos, respetarnos. Si llega un hombre, buenísimo, si no, mucho mejor”, añadió Velden.

El interés amoroso en Veinteañera... es uno mismo, considera Santillán-López, quien disfrutó explorar el momento de ruptura que atraviesan los personajes y el empoderamiento que se desprende de ello.

Fotografía: Eduardo Islas

“Todos hemos tocado fondo y esta película trata de eso, ¿qué haces para levantarte? Habla mucho de woman power y que las mujeres pueden darse el lugar que se merecen. Es el primer acercamiento que tengo yo a esto, mis películas anteriores son muy varoniles y ahora estamos haciendo el lado femenino y me está encantando. Estoy descubriendo cosas mías, de mi lado femenino, y estamos compartiendo con las actrices y descubrimos que no somos tan diferentes, todos sentimos, todos sufrimos”, expresó el director de la cinta, cuyo estreno se contempla para finales de 2019.

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