De la mejor a la peor película de Christopher Nolan

NOTA
Foto por: Fuente: amazonaws.com

Un ranking con las películas de Christopher Nolan.

El maestro Christopher Nolan se ha convertido en uno de los cineastas más cotizados de los últimos años. A lo largo de su prolífica carrera, el director ha desarrollado un estilo narrativo y visual inconfundible, que aunado a su versatilidad a la hora de escoger proyectos han provocado que cada nuevo trabajo suyo sea recibido con mucha anticipación. Para celebrar la nominación a Mejor Director que Nolan obtuvo para los Oscar de este año, a continuación te presentamos un ranking de todas sus películas, de la mejor a la peor:

Dunkerque (Dunkirk, 2017)

La primera película de Nolan en recibir una nominación al Oscar es también su mejor trabajo hasta el momento. La historia real de la evacuación de tropas inglesas de las costas de Francia durante la Segunda Guerra Mundial es abordada por el director con un gusto y estilo impecables, y en lugar de optar por la tradicional cinta de guerra violenta y ruidosa nos ofrece esta pieza experimental más bien lenta, reflexiva y visualmente espectacular sobre la tensión de la guerra vista desde tres perspectivas diferentes: aire, mar y tierra. 

Batman: el caballero de la noche (The Dark Knight, 2008)

Esta no es solamente una de las mejores películas de Christopher Nolan, es una de las mejores cintas de superhéroes de toda la historia. La segunda parte de su maravillosa trilogía del Caballero de la Noche supera con creces lo establecido en la primera película y se va a un tono aún más oscuro que su antecesora, empezando por la brillante y terrorífica interpretación de Heath Ledger como el Guasón. Nolan dejó la vara tan alta para el resto de las películas del género que él mismo decepcionó a los fanáticos con la tercera entrega de la trilogía.

Amnesia (Memento, 2000)

La película que colocó a Nolan en el mapa fue este thriller psicológico genialmente estructurado y ejecutado. No se trata de una simple historia contada en desorden. La manera no linear en la que se desarrolla tiene una verdadera razón de ser en la trama y en la psicología del personaje, y esto que hace que la experiencia para el público sea especialmente memorable. La película sirvió en su momento como una pequeña probada del enorme potencial y talento que el entonces desconocido Nolan tenía desde temprano en su carrera.

El gran truco (The Prestige, 2006)

Este drama de época sobre la rivalidad obsesiva entre dos magos es uno de los mejores trucos que Nolan ha logrado en su carrera. Al estilo de Amnesia (Memento, 2000), Nolan utiliza sus mejores herramientas y trucos para mantener a la audiencia enganchada e intentando adivinar su siguiente movimiento, solamente para sorprenderla con un giro inesperado hacia el final. Es, de principio a fin, una historia magistralmente construida e hilada, y la hazaña de Nolan es especialmente impresionante si tomamos en cuenta que se trata de un proyecto ambicioso que muy fácilmente se le pudo haber salido de las manos, y que escrito por alguien más podría haber resultado demasiado obvio.  

Interestelar (Interstellar, 2014)

Jugar a Stanley Kubrick suena como una idea arriesgada, pero Nolan lo intentó y logró un resultado bastante decente. Aunque lejos de la profundidad, sofisticación y frescura de 2001: Odisea del espacio (2001: A Space Odyssey, 1968), Interestelar (Interstellar, 2014) es una película de ciencia ficción espectacular en todos los sentidos: empezando por el hecho de que el guion se escribió con base a teorías astro físicas reales. Se trata de la película más ambiciosa de Nolan, y a pesar de sus fallas y debilidades se sostiene gracias a su reparto y a un guion que no deja de moverse. Es sencillamente una de las mejores películas de ciencia ficción de lo que va de este siglo.

Batman inicia (Batman Begins, 2005)

El relanzamiento al cine del Caballero de la noche vino después de dos desastrosas películas a finales de los noventa. Nolan, que en aquel entonces seguía siendo un director británico relativamente nuevo en Hollywood, tomó las riendas del proyecto y lo convirtió en la película que redefiniría el cine de superhéroes de los siguientes diez años. El tono realista, oscuro y francamente literal de la película se convirtió en un referente para otras franquicias basadas en cómics que intentaron hacer lo mismo con sus personajes, y a la fecha no hay nadie que se haya acercado al resultado. Gracias a Christopher Nolan Batman volvió a ser cool.

El origen (Inception, 2010)

Esta película mantuvo a todos discutiendo durante meses, especialmente esa última toma del trompo girando sobre la mesa. El alucinante recorrido cinematográfico por el mundo de los sueños es una maraña narrativa que muy pocos cineastas hubieran logrado desenredar y que Nolan ejecuta de manera, no impecable, pero sí sumamente efectiva. La cantidad de información que el público debe procesar para poder seguir la historia es presentada de manera un poco obvia en algunos momentos pero también de forma espectacular en otros. No es ni de cerca la mejor cinta de Nolan, pero sí se trata de una película que solamente él podría haber hecho.

Insomnia, 2002

La primera cinta de estudio hollywoodense de Nolan es también una de sus más flojitas y olvidadas, y comparada con el resto de su filmografía es sin duda la más “normal” de sus películas. Se le perdonan varias cosas por que para empezar se trata de un remake, así que Nolan estaba trabajando con material ajeno. No es una película mala como tal, pero sí se siente como la cinta más gris y menos “nolanesca” de su carrera.

El seguidor (Following, 1998)

El debut cinematográfico de Nolan es interesante desde la manera en la que se filmó: con rodajes solamente los fines de semana porque los actores y el equipo tenían otros trabajos durante la semana. Se trata de un thriller noir narrado de manera no linear (ya desde entonces una obsesión del director), que cuenta la historia de un joven voyerista que sigue y observa a la gente y que obviamente tiene un giro inesperado al final. La premisa es interesante y tiene un cierto regusto a las novelas de Paul Auster, y a pesar de sus defectos técnicos es una cinta que vale la pena ver.

Batman: El caballero de la noche asciende (The Dark Knight Rises, 2012)

La tercera entrega del Caballero de la noche es la más floja de la trilogía y de la filmografía de Nolan en general. Como película de superhéroes es sumamente entretenida y tiene grandes secuencias de acción, pero el guion está escrito como si a Nolan le hubiera urgido terminar con la saga y moverse a otra cosa, y algunas de las actuaciones (cough cough, Marion Cotillard) dejan mucho que desear. En realidad uno de los mayores defectos de esta película es que no es Batman: El caballero de la noche (The Dark Knight, 2008).

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