Bruce Willis y la estafa de los cameos

NOTA
Foto por: Fuente: collider.com

¿Qué le pasó a Bruce Willis?

Bruce Willis era hasta hace relativamente poco una de las estrellas más exitosas y famosas de Hollywood en el mundo. El actor era querido y respetado por los fanáticos, que desde la década de los noventa lo erigieron como uno de los reyes de las películas de acción. Aunados a su carrera de hombre rudo de la pantalla grande, Willis contaba con varios trabajos cinematográficos más serios que demostraban que también podía actuar. Hoy en día, sin embargo, la carrera del actor se siente algo estancada, y cada vez es más frecuente verlo en papeles pequeños y en películas de acción que se sienten como de serie B.

¿Qué pasó? Al parecer la actitud poco profesional y la codicia del actor terminaron por cansar a mucha gente dentro de la industria. Directores como Kevin Smith, con quien trabajó en la cinta Dos inútiles en patrulla (Cop Out, 2010), se han quejado abiertamente de las actitudes poco profesionales de Willis, que acostumbra ser pedante y arrogante con los miembros de los equipos de producción y que se niega a seguir direcciones. Otro que se ha quejado de la actitud de Willis es Sylvester Stallone, con quien tuvo un altercado hace unos años cuando Stallone se negó a pagarle los 4 millones de dólares que Willis exigía por aparecer en Los indestructibles 3 (The Expendables 3, 2014). Stallone denunció la actitud de Willis por Twitter, y lo tachó de “avaricioso y flojo”. Por si esto fuera poco, durante el rodaje de Café Society, 2016, Willis fue despedido por Woody Allen e intercambiado por Steve Carell. Aunque en la versión oficial se aseguraba que se trataba de un problema de calendario, muchos de los involucrados en la producción aclararon que Willis estaba atrasando la producción gracias a su incapacidad para memorizar líneas y para presentarse a trabajar a tiempo.

Son incidentes como estos los que han ido convirtiendo a Willis en una especie de paria dentro de la industria y lo han obligado a aceptar trabajos bastante cuestionables: conocidos en Estados Unidos como Video on Demand Cameo Cons o “Estafas de cameos de Video en Demanda”. La estrategia es simple y efectiva: un productor adquiere los derechos de un guion barato y relativamente rápido de filmar (la calidad de la historia en realidad no importa), y recluta a un grupo de actores primerizos y desconocidos para los papeles principales, mientras por otro lado se negocia con un actor de renombre para que haga una breve aparición en la película. El actor veterano cobra un par de millones por trabajar uno o dos días en un papel que ni siquiera requiere que se aprenda sus líneas y que no le exige ningún tipo de preparación, y una vez que sus escenas quedan grabadas, el resto de la producción procede a terminar la película de la manera más rápida y barata posible. ¿Cuál es truco? Engañar al público poniendo al actor veterano en el póster y dándole un crédito principal para dar la impresión de que tiene un papel importante, cuando en realidad éste no aparece más de cinco minutos en el producto terminado. Como estas películas suelen lanzarse directo a DVD o a servicios de video en streaming, para cuando los incautos que las compraron se dan cuenta de que han sido engañados, ya es demasiado tarde.

Willis ha sido cómplice y partícipe de esta estafa apareciendo en películas como The Prince, 2014, Vice, 2015 y Precious Cargo, 2016, todas lanzadas directamente a Blu-ray o a servicios de streaming, y curiosamente todas con calificación de 0% en Rotten Tomatoes. La fórmula narrativa en todas es bastante similar: Willis interpreta a un hombre rudo pero mayor que une fuerzas con alguien igual de rudo pero más joven que él y que sirve como figura de aprendiz. Ambos deberán vengar/recuperar/matar a alguien o algo, generalmente controlado por un villano genérico, a base de balazos y explosiones. Se oye como una manera fácil de pagar la renta, pero Willis solamente se quita seriedad al aceptar papeles en proyectos como este.

Una consulta rápida a su perfil de IMDb revela que, de los 5 proyectos en los que Willis está actualmente involucrado, solamente Motherless Brooklyn, 2019, dirigida por Edward Norton y Glass, 2019, de M. Night Shyamalan son películas serias. Las otras tres son una supuesta secuela de Duro de matar, otra cinta de acción de serie B llamada Reprisal, 2017 que saldrá directamente a Blu-ray y una película china en la que Willis es el único miembro occidental del reparto, así que por el momento no parece que su carrera vaya a mejorar.

Willis ha asegurado en numerosas ocasiones que está harto de hacer películas de acción, el problema es que mientras lo único que lo motive a trabajar sea el dinero rápido va a ser difícil que alguien en la industria se lo tome en serio, y probablemente lo veamos en más de estas “cintas” en las que solamente aparece cinco minutos conforme se siga haciendo viejo. Los buenos tiempos del “Yippee ki yay, motherfucker” y del “I see dead people” han quedado atrás, y hoy son un simple recuerdo de cuando Willis todavía tenía una carrera importante por delante.

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