5 películas mexicanas con un GRAN final

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La fantasía, el reencuentro y el horror de nuestro día a día protagonizan este conteo que rescata los cinco mejores finales presentados en el Cine Mexicano contemporáneo.

Por Andrés Olascoaga  / @AndresOlasToroX

 

A veces, no se necesita más que un muy buen final para atrapar a un espectador; dejarlo frío o profundamente conmovido, soñando con un cuento de fantasía o aterrado por el estado en el que se encuentra nuestro país. Mantener en su cabeza una imagen lograda a través de un trabajo sostenido que explota en los últimos minutos de metraje. A lo largo de la historia, el cine ha demostrado que los finales son un boom necesario que, en contadas ocasiones, llega a tener el impacto para clavarse en la memoria de quien se sentó en una sala oscura y se dejó llevar por lo que una pantalla presentaba.

Cabe señalar que el número es aún menor en el Cine Mexicano, pues a veces el final no resulta estar a la altura de un trabajo que gozó de sus mejores momentos en los primeros minutos del filme. Por eso, hemos recurrido a nuestra memoria cinéfila para recopilar cinco finales que creemos han sido los mejores que la cinematografía nacional ha presentado en los últimos años, explorando todos los tipos de género y todas las miradas posibles.

Para esta lista, presentada sin ningún orden en específico, consideramos solo películas que hayan sido estrenadas comercialmente o en festivales desde 2000 y hasta la primera semana de octubre de este año. Por cierto, quizá es bueno aclarar que, a partir del siguiente párrafo, encontrarán spoilers detallados de las últimas secuencias de cinco muy buenas películas. Por lo que, si aún no las han visto, los invitamos a verlas a través de las plataformas disponibles y regresar después de hacerlo. Odiaríamos romper con la magia inseparable que contiene un gran final.

 

El laberinto del fauno

Videocine

En 2006, el cineasta mexicano Guillermo del Toro conquistó a las audiencias con El laberinto del fauno, un trágico cuento de hadas ubicado en la posguerra española. En el filme, Ivana Baquero interpretaba a Ofelia, una joven preadolescente que tenía que cambiarse a vivir al bosque junto a su madre y su nuevo esposo, el capitán franquista Vidal (Sergi López). En su intento por establecerse en el sombrío lugar, Ofelia se encuentra con un fauno (Doug Jones), quien le informa que ella en realidad es una princesa en un universo fantástico y que, para ascender al trono, deberá cumplir con tres pruebas.

La brutalidad con la que el espectador se encuentra durante los últimos minutos de la película rompe por completo con la magia que el mundo del fauno le había prometido a la pequeña niña. En la última secuencia, descubrimos que el despiadado Vidal ha acabado con la vida de Ofelia, quien yace a los brazos de Mercedes (Maribel Verdú), su ama de llaves. El arrullo causado por la música de Javier Navarrete enmarca lo que en realidad es la tercera prueba de la joven para llegar al reino que la espera, donde también ya se encuentra su madre, fallecida minutos antes al dar a luz a su segundo hijo. Los colores pastel del reino prometido contrastan con la oscuridad del bosque y la guerra que habían acompañado al filme de Del Toro quien, cual creador amoroso con sus criaturas, ofrece un final emotivo.

 

Carmín tropical

Cinepantera

Pero no todo es fantasía. Nuestro cine también ha sido un vehículo para analizar la realidad que atraviesa el país y el cineasta Rigoberto Pérezcano utilizó una de esas historias que surgen en el México violento del día a día para crear un cuidado thriller que abordaba temas tan interesantes como la homofobia, la tradición y la transexualidad.

En Carmín tropical (2014), el cineasta contaba la historia de Mabel (José Pecina), una mujer muxe que regresa a Juchitán para encontrar al asesino de Daniela, su mejor amiga. Durante el filme, Pérezcano arrojará pistas sobre lo que pudo pasarle a Daniela, al mismo tiempo que presenta el reencuentro de Mabel con su pueblo natal y la relación que establece con un taxista (Luis Alberti). En los últimos minutos, la trama desemboca en una serie de revelaciones que golpean al espectador, dándonos razón del verdadero asesino de la mujer, las intenciones del taxista y el futuro que tendrá la protagonista de la trama. La decisión del cineasta por evitar presentar el desenlace de su thriller sorprende aún más una vez que la pantalla se va a negros y los créditos comienzan a emerger.

 

Heli

Mantarraya

Pero si hablamos de un shock efectivo, nadie mejor que Amat Escalante. Con Heli, el director de Los bastardos y La región salvaje, llevó la fallida lucha contra el narcotráfico emprendida por el gobierno de Felipe Calderón a la gran pantalla, presentando la historia de Heli (Armando Espitia), un veintiañero rural que sufre en carne propia la violencia del crimen organizado y la pasividad agresiva de las fuerzas armadas después de que su hermana menor se involucra con un cadete del ejército acusado de robar dos paquetes de cocaína.

La historia, elogiada en Cannes y criticada por algunos por la violencia explícita utilizada en el metraje, llega a un punto crítico en la resolución del filme, cuando Heli se descubre en casa, amenazado por el ejército, con su familia destruida (su padre es asesinado brutalmente), su hermana embarazada producto de una violación y temeroso por el prometido regreso del narco a su vida, quienes además de secuestrarlo, lo torturaron y arrebataron la poca tranquilidad con la que desempeñaba su rutina. Es en ese momento, quizá el más contenido de toda la película, en el que Escalante golpea con mayor fuerza al espectador, pues muestra una realidad que muy pocos han considerado, la de vivir con los estragos de la violencia, o por lo menos, intentar hacerlo.

 

Cinco días sin Nora

Z David Distribución

Fuera de esa corriente que solo ubica a los personajes principales dentro de una edad específica y una zona específica, la directora Mariana Chenillo presentó en su ópera prima, la brillante Cinco días sin Nora (2010), una mirada a la lucha y pérdida de un hombre divorciado (Fernando Luján) que, inesperadamente, tiene que hacerse cargo de los ritos funerarios de su ex esposa Nora, quien dejó especificado que tendría que ser José quien se responsabilice por todo lo necesario después de que ella cometa suicido.

En el preciso guion, ganador del Ariel en 2009, Chenillo relata las trabas que el hombre enfrenta con su familia, su religión y, especialmente, consigo mismo, al descubrir cosas que desconocía de su fallecida mujer. El final, cuando la familia se ha reunido finalmente en paz y el hombre descubre la última de las piezas dejadas por Nora antes de morir es quizá uno de los más emotivos realizados en los últimos años.

 

Los insólitos peces gato

Cine Caníbal

Claro que no podíamos terminar este conteo sin otro final sumamente emotivo. Se trata del último acto de Los insólitos peces gato, ópera prima de Claudia Sainte-Luce que después de presentarse en los festivales de Toronto y Morelia cautivó al público mexicano con su genuina historia de familia.

En la película, Ximena Ayala encarna a Claudia, una joven callada que termina en un hospital público después de enfermarse de apendicitis. Ahí, la solitaria mujer se encuentra con Martha (Lisa Owen), una enferma terminal que atraviesa por la enfermedad rodeada de sus cuatro hijos (Sonia Franco, Wendy Guillén, Andrea Baeza, Alejandro Ramírez). A lo largo de la cinta, Claudia y Martha van formando un estrecho vínculo que las ayuda a luchar contra sus adversidades. Tras la muerte de Martha, la película presenta las instrucciones exactas que dejó a cada uno de sus hijos para vivir después de su partida, incluyendo como uno más de ellos a Claudia. Las lágrimas estaban más que aseguradas.

 

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