Prepárate porque la semana del 19 al 23 de enero en La Promesa viene cargadísima de emociones, ascensos laborales (que falta hacían), besos que casi suceden, bodas que nadie quiere excepto el novio, y un comandante del ejército que va a complicarle la vida a Manuel más de lo necesario. Ah, y también tenemos a Carlo y María discutiendo como si no hubiera un mañana, porque aparentemente en La Promesa nadie sabe comunicarse sin gritar.
Del lunes 19 al viernes 23 de enero nos esperan los capítulos 757 al 761, y te adelantamos que esta semana Curro por fin deja de ser lacayo (¡aleluya!), Martina está a segundos de liarse con Adriano, y Margarita tiene un as en la manga para frenar la boda de Ángela: nada menos que el conde de Ayala. Vamos al lío día por día, que hay tela que cortar.
Lunes 19 de enero – Capítulo 757: Curro se planta y Ángela explota

Empezamos la semana con tensión a raudales. El comandante Rivero (que acaba de llegar con toda la pompa militar) le suelta a Manuel la peor noticia que podía recibir: no puede vender las licencias de su motor hasta que el ejército dé el visto bueno. Vamos, que todo el negocio queda paralizado hasta nuevo aviso. Manuel está que se sube por las paredes buscando culpables, y aunque Leocadia niega estar implicada en el asunto… bueno, todos sabemos que esa señora tiene las manos más largas que los brazos.
Mientras tanto, Lorenzo sigue obsesionado con casarse como si fuera lo último que va a hacer en su vida. El tío no se da por vencido y exige a Leocadia y Ángela que pongan una nueva fecha para la boda. Porque claro, el diagnóstico del psiquiatra que dice que Ángela está perfectamente cuerda ha sido interpretado por Lorenzo como «genial, pues casamos ya». La lógica de este hombre es de otro planeta.
Ángela está desesperada, y con razón. La chica se desahoga con Curro y le echa en cara que no está haciendo nada para ayudarla. Que sí, que es un poco injusto porque Curro tampoco es Superman, pero la muchacha está al límite de sus fuerzas y necesita descargar con alguien.
Y Curro, harto de que todo el mundo le presione, se planta ante Alonso con un ultimátum clarísimo: «Quiero recuperar mi estatus y lo quiero YA». Nada de promesas vagas ni «ya veremos». El chico pone los puntos sobre las íes porque sabe que se le acaba el tiempo para poder defender su relación con Ángela.
En el servicio, la tensión entre Carlo y María va en aumento hasta niveles insoportables. Los dos no pueden ni mirarse sin saltar chispas, y claro, eso no pasa desapercibido para nadie. Todo el mundo está empezando a darse cuenta de que algo gordo pasa entre ellos, aunque todavía no saben exactamente qué.
Y para rematar, aparece Prudencio en escena, presentándose ante Simona y Candela. Las cocineras lo reciben con bastante recelo por su aspecto (que no debe ser muy prometedor), pero Toño decide ir a visitar el refugio, conoce a Prudencio en persona, y regresa convencido de que las cocineras deberían echar una mano.
Martina, intentando arreglar las cosas con Jacobo, le propone un plan romántico. El pobre Jacobo está tan ilusionado que le cuenta a Adriano que el beso de Martina con otro hombre (sí, ese beso que todos sabemos que fue con él) les ha unido más que nunca. Adriano debe estar escuchando esto con una mezcla de dolor y surrealismo absoluto.
Y en una de las escenas más tristes de la semana, Vera rompe a llorar porque la ausencia de Lope la está destrozando. La chica sigue guardando un rencor profundo hacia Teresa, a quien culpa de que Lope se haya marchado.
Martes 20 de enero – Capítulo 758: Alonso promete (otra vez) y Adriano dice basta

El martes Alonso le promete a Curro que no se olvida de buscar una solución a su situación de lacayo. Y aquí entra en juego Leocadia, que se ofrece para tantear a Lisandro sobre el tema. Porque claro, Lisandro tiene conexión directa con la Corona, y eso podría ser útil. Aunque viniendo de Leocadia, uno nunca sabe si está ayudando de verdad o tejiendo otra de sus redes.
Lorenzo, por su parte, niega a Manuel estar detrás de la llegada del comandante. Pero vamos, que en esta casa nadie se cree nada que diga Lorenzo, así que Manuel seguramente sigue con sus sospechas bien activas.
Pía intenta mediar entre Carlo y María para que aflojen un poco, pero es misión imposible. Los dos son tan orgullosos que prefieren seguir enfadados antes que ceder un milímetro. Es agotador solo de verlo.
Samuel también se mete en modo mediador e intenta que Vera se relaje con Teresa. Por un momento parece que la reconciliación es posible, que Vera va a dar su brazo a torcer… pero no. En el último momento se retracta y vuelve al rencor. Dos pasos adelante, tres para atrás.
Finalmente, Simona y Candela van al refugio, convencidas por Toño. Y el chico tiene una idea práctica para ayudar: hacer churros para venderlos. Oye, es simple pero efectivo. A ver quién se resiste a unos buenos churros.
Teresa y Cristóbal siguen afianzando su cariño. Sea lo que sea lo que ha surgido entre ellos, va cobrando fuerza cada día. Y esto va a traer consecuencias porque alguien va a pillarlos en un momento comprometido muy pronto.
Mientras tanto, Martina intenta normalizar la situación con Adriano, pero ahora es él quien se niega a tener un acercamiento. Adriano está harto de fingir que no pasó nada, harto de ver a Martina con Jacobo, y harto de disimular que no le duele todo esto como un puñal. Y tiene toda la razón del mundo.
Margarita no se cree que su hija esté «fenomenal» como dice, y presiona hasta que Martina termina derrumbándose ante ella. La chica ya no puede más con la farsa.
Miércoles 21 de enero – Capítulo 759: El anuncio bomba de Alonso

El miércoles arranca con Jacobo excusándose ante Petra por haberle vendido la joya de Cruz a Leocadia. Petra lo mira con recelo sabiendo que puede traer cola.
Lorenzo presenta a Ángela como su prometida ante el comandante, y ella no tiene más remedio que fingir. Otra vez atrapada en una farsa que la consume.
Jacobo vuelve a estar mal con Martina, y Adriano, harto, le aconseja que hable con ella de una vez.
Manuel, Toño y Enora no le enseñan todos los documentos al comandante. Tienen estrategia, aunque el militar sospecha más de lo que aparenta.
Pía encierra a Carlo y María, forzándolos a estar juntos. Resultado: discusión monumental. Lo único que tienen en común es estar enfadados con Pía.
Martina miente a Jacobo otra vez, diciéndole que está mal porque no pasa tiempo con los bebés.
Y aquí viene lo jugoso: alguien ve a Teresa y Cristóbal en un momento romántico. ¿Quién? El misterio queda en el aire.
La bomba del día: Alonso anuncia delante de toda la familia y el comandante que Curro deja de ser lacayo y será su secretario. ¡Por fin!
Jueves 22 de enero – Capítulo 760: Carlo asume su paternidad

El jueves Alonso se reafirma en su decisión: Curro tendrá por fin un lugar digno en la familia. Y no hay vuelta atrás. Esto es un paso gigantesco para Curro, que llevaba meses (¿o años ya?) sufriendo la humillación de servir cuando debería estar sentado en la mesa.
Y en otro giro importante, Carlo finalmente se compromete a intentar ser el padre que necesita el hijo de María. Por fin el lacayo asume su responsabilidad después de semanas de huir del tema. Pía les hace ver que tienen que anunciar su compromiso por el bien del bebé. Porque un hijo viene en camino y ya va siendo hora de que pongan las cartas sobre la mesa.
Simona sigue preocupada por la boda de Toño y Enora, aunque Candela intenta ser optimista. El problema es que Nazario sigue sin aceptar la relación, y sin su bendición, la boda parece muy lejana.
Enora y Toño engañan al comandante, que sabe menos de lo que quiere aparentar. Pero el militar no es ningún tonto y acusa a Manuel de estar ocultándole información del motor. La cosa se pone tensa porque el comandante empieza a sospechar que le están tomando el pelo.
Jacobo organiza un plan original para pasar tiempo con Martina y los niños, pero ella no deja de pensar en Adriano. La chica está completamente dividida entre lo que debe hacer (estar con Jacobo) y lo que siente (que Adriano le atrae como un imán).
Y Margarita revela a Curro que tiene una pista sobre la que trabajar para impedir la boda de Ángela. ¿De qué se trata? Todavía es un misterio, pero Margarita nunca decepciona cuando se trata de planes maquiavélicos.
Viernes 23 de enero – Capítulo 761: El conde de Ayala y el casi beso

Llegamos al viernes con la revelación del plan de Margarita: la persona con la que pretende contactar para impedir la boda de Ángela es… ¡el conde de Ayala! Sí, ese mismo conde que es conocido por su personalidad altanera y sarcástica. Margarita no puede asegurarle a Curro que el plan vaya a funcionar, pero al menos es algo.
Enora, Toño y Manuel siguen defendiéndose de las suspicacias del comandante Rivero y, de momento, salen airosos. Enora mantiene que el comandante no sabe tanto como dice, pero todos están caminando sobre hielo fino.
Y aquí llega uno de los momentos más polémicos de la semana: Leocadia impone al mayordomo que la visite de noche en su alcoba. Sí, lo que estás pensando. Leocadia jugando sus cartas con Cristóbal mientras él está liándose con Teresa. El drama está servido.
Alonso encarga a Curro su primer trabajo como secretario: cuantificar la deuda con la señora de Figueroa. Es el primer encargo oficial de Curro en su nueva posición, y el muchacho agradece a Ángela que le diera el empujón para salir del servicio. Aunque la tensión entre ellos continúa porque los problemas de Ángela siguen sin resolverse.
María y Carlo no saben cómo anunciar su relación a sus compañeros. Para que la noticia no les coja desprevenidos, deciden fingir gestos de cariño delante de ellos. Vamos, que van a ir soltando migajas de información hasta que todos aten cabos. Es una estrategia curiosa pero bueno, cada uno gestiona como puede.
Y llegamos al momento cumbre de la semana: Martina termina admitiendo a Adriano sus sentimientos. Le confiesa que lo echa de menos, que no puede sacárselo de la cabeza. Los dos están a punto de besarse… cuando los interrumpen Alonso y Ángela. El timing es perfecto para arruinar el momento. Martina y Adriano se quedan con las ganas, y nosotros también.
Lo que no te puedes perder
Curro asciende: Después de meses sirviendo a su propia familia, Curro se convierte en secretario de Alonso. Por fin tiene dignidad y puede defender su amor por Ángela.
Martina-Jacobo-Adriano explota: Martina admite que siente algo por Adriano y casi se besan. La reconciliación con Jacobo era mentira.
Carlo asume su paternidad: Después de huir del tema, Carlo se compromete a ser padre y anunciará su relación con María.
El conde de Ayala regresa: Margarita juega su carta maestra para impedir la boda de Ángela con Lorenzo.
El comandante lo complica todo: Manuel no puede vender las licencias sin aprobación militar. Leocadia niega estar detrás, pero nadie la cree.
La serie mantiene su liderazgo en las tardes de La 1 con una media de un millón de espectadores y shares del 12,3%. El mes de enero está siendo especialmente bueno.
Conclusión: drama concentrado
La semana viene cargadísima: Curro deja de ser lacayo, Martina casi besa a Adriano, el conde de Ayala regresa, y Carlo asume que va a ser padre.
Mientras tanto, Manuel lucha contra el comandante, Ángela sigue atrapada en una boda que no quiere, Teresa y Cristóbal se acercan peligrosamente, y Leocadia mueve sus hilos desde las sombras. Una semana normalita en La Promesa.
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Semana del 19 al 23 de enero de 2026
Capítulos 757 al 761
Lunes a viernes, 18:30h en La 1
Disponible en RTVE Play y Netflix
