Landman Temporada 2: el western petrolero vuelve con más poder, drama y cartel
Landman: Un negocio crudo se ha convertido en el nuevo referente del western corporativo moderno. Tras su estreno en noviembre de 2024, la serie creada por Taylor Sheridan rompió récords en Paramount+, convirtiéndose en el original más visto en la plataforma con más de 35 millones de streamings globales en pocas semanas. La primera temporada terminó en enero de 2025 con un salto narrativo brutal: Billy Bob Thornton como Tommy Norris asume el liderazgo de M-Tex Oil luego del colapso de Monty Miller (Jon Hamm). Casi sin respiro, en marzo de ese mismo año Paramount+ confirmó que la segunda temporada estaba en marcha.
En abril de 2025 el rodaje arrancó oficialmente en Texas, desde Fort Worth hasta Midland y Weatherford, con el elenco ocupado entre sets y fans en TikTok detectando escenas alrededor de iglesias y locales históricos de la zona.
La temporada 2 ya tiene fecha de estreno para el 16 de noviembre de 2025, en España y México debería llegar prácticamente al mismo tiempo a través de SkyShowtime, que emite la serie justo después del estreno en Paramount+.
¿Qué cambia en la segunda temporada?
Tommy Norris ya no es solo el «motor sobre el terreno», ahora está sentado en el despacho como cabeza de M-Tex Oil, mientras su exesposa Cami (Demi Moore) sube al podio. La alianza con Galino (Andy García), el capo del cartel que lo salvó tras un secuestro, abre una nueva dimensión de poder y tensión. El juego está entre familia, lealtad y negocio ilegal, todo en un tablero donde cada ficha es peligrosa.
El reparto se mantiene casi intacto: regresan Billy Bob Thornton, Demi Moore, Ali Larter, Michelle Randolph, Jacob Lofland, Paulina Chávez y Colm Feore. Además, Sam Elliott se suma como regular, y nuevos nombres como Guy Burnet, Miriam Silverman o Stefania Spampinato completan el mosaico dramático.
¿Por qué esta temporada merece atención?
Landman no es un western de acción al uso, huele a petróleo, dinero y traiciones. Pero también a familia rota, culpa y rehab empresarial. Tiene la intensidad de Yellowstone y el pulso realista de una economía que explota literalmente bajo el sol de Texas. Y a diferencia de muchas series que se diluyen, esta temporada 2 llega con el guión ya armado y la producción encendida, sin improvisaciones.
Además, hay un dato que vale su peso en oro negro: la primera temporada fue la más vista al estreno en la historia de Paramount+, con 35 millones de cuentas vistas desde noviembre hasta enero. Eso a los productores les suena como una mina todavía sin explotar.
Un dato curioso del rodaje
Durante el rodaje, el elenco (incluido Thornton) visitó una iglesia metodista en Springtown, Texas, tomándose fotos junto a carteles locales con alusiones al show. Lo más curioso, la comunidad local recibió a los actores como viejos conocidos, y el propio Thornton comentó que aunque se declara escéptico respecto a la religión organizada, existía una conexión genuina. Cosas como estas son las que hacen que Landman tenga ese sabor auténtico de Texas profundo.
¿Qué esperar del regreso?
Un Tommy Norris que deja de ser el chico de campo y toma las riendas de la compañía. Una Cami Miller que sube de segundo plano a jugadora clave. Un encuentro con Galino que no trae paz, trae riesgo. Un elenco renovado con Sam Elliott y nuevos personajes que prometen más complejidad. Una producción rodada bajo el calor extremo de Texas… literalmente.
La temporada 2 no solo continúa una historia; promete reescribirla desde el epicentro del poder petrolero y la lealtad familiar. Y lo mejor, es una serie que se ve de lado a lado, sin pausas, con adrenalina intelectual. Landman no solo regresa, vuelve para reafirmar por qué Taylor Sheridan sabe encender una serie sin perder autenticidad. Si sigue la línea de Yellowstone, la trama y la calidad solo pueden subir con cada temporada.







